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Golden Bat (Ogon bat): el primer superhéroe japonés

Golden Bat, quizá el nombre le suene a alguno por aquella infame película de animación títulada con el mismo nombre realizada en Corea del Sur a finales de los 70, y no os equivocáis, es el mismo personaje, bueno más o menos, nos explicaremos mejor …

Golden Bat, Ogon Bat (Hajime Sato, 1966) en el original, viene de antiguo. Decir que cuenta con otras dos más adaptaciones en imagen real (esta es la segunda, hasta donde yo sé) además de otras tantas adaptaciones en forma de anime, incluyendo su propia serie. Su creación data nada más y nada menos que de 1931, siendo su creador Takeo Nagamutsu y se le considera uno de los primeros, si no el primer, superhéroe nacido en Japón, 7 años antes que Supermán, aunque a diferencia del kriptoniano éste no nace en el cómic, sino en otro medio conocido en Japón con el nombre de  Kamishibai, una especie de historieta oral acompañada de un puestecillo con ilustraciones y texto relatando la historia.

¿Y quién es Golden Bat? ¿Tiene poderes? Golden Bat es un tipo, o entidad o algo parecido, vestido con una capa, que tiene superfuerza, que puede volar y que tiene invencibilidad. Vamos lo mismo que Supermán. Pues no. Golden Bat mola más. Su cabeza es una calabera. También porta una espada (un estoque) aunque para la película y el anime lo dejaron en una especie de alfiler grande con la que repartir varazos cual José Mota en su alter ego del Tío de la Vara.

web vara

 

La historia comienza con Kazahaya, un chico que tiene entre sus aficiones observar el universo con un telescopio. Una noche se percata de que el planeta Icarus ha desviado su trayectoria y se dirige directo contra el planeta Tierra. Y llama aquí ya la atención, primero, como se habla del planeta éste como si todo el mundo lo conociera, vamos, no se ustedes pero a mi me sacan de los planetas del Sistema Solar y ya me quedo sin nombres. El sistema educativo japonés, están a otro nivel.

Como Kazahaya no es un científico de renombre, nadie le cree hasta que resulta raptado por unos hombres de negro que lo llevan a un centro de investigaciones secreto dedicado a la investigación de sucesos, pues eso …… secretos, que conciernen al planeta Tierra y que se encuentra dirigido por el profesor Yamatone, interpretado por el titán Sonny Chiba, más conocido por su papel protagónico en la saga del Street Fighter (nada que ver con los videojuegos de Capcom para los despistados)

Yamatone propone para solucionar el problema disparar un rayo usando el Super Cañón de Rayo de Destrucción, que además de tener nombre de carta aquel Star Munchkin, ha sido creado por el profesor Pearl, el único occidental del film. Interpretado por un tal Andrew Hughes, indagando un poco por la web, parece ser que era un hombre de negocios que se asentó en Japón por los años 50 y que desde entonces apareció en numerosos papeles como actor secundario siempre dando ese prestigio que se solía buscar en estos años en los países orientales metiendo a un occidental en sus filas.

web puchero

Para hacer funcionar el cañón hace falta una piedra preciosa en particular, de forma que cuando la patrulla encargada de ir en su busca no regresa, habiendo sido derribada y caido en medio del Océano Pacífico, Yamatone, Pearl, su nieta (superdotada que trabaja en el centro de investigaciones ¿!) Kazahaya y unos cuantos chinos más agarran un platillo volante y van en su busca. Acabarán en una isla que no está en el mapa y en la que se encuentran unas ruinas (heterogénea mezcla de griego clásico con egipcio) de las que deducen, por ciencia infusa, que se trata de la Atlántida. Que se joda la prospección arqueológica.

De repente un monstruo mecánico, mitad taladro mitad calamar gigante surge de las aguas y los ataca con la ayuda de los inevitables “masillas” que siempre molestan más que amenazan, refugiándose nuestros protagonistas en las ruinas. Descubrimos que el artífice de todo este jaleo con el planeta Icarus no es otro que Nazo, el clásico a la vez que entrañable megalómano extraterrestre que busca ser el emperador del universo, para lo cual decide un día acabar con el planeta Tierra porque como él mismo dice, no quiere compartirlo con los humanos. Nazo es hijo único.

Y es inevitable que nos detengamos en el aspecto de este pintoresco villano. Normalmente en este tipo de producciones los disfraces de los personajes suelen ser bastante miserables, es algo que más o menos todos damos por hecho, pero es que el caso de Nazo es de tener mucha caradura. Un tipo al que le han colocado un disfráz de oso con una capucha que muestra “cuatro ojos” que más tiene aspecto de furry en una covención de este tipo que de otra cosa. Para hacerlo más temible en uno de los brazos en lugar de mano tiene una pinza de “acero”. Temible.

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Nuestro equipo de rescate queda entonces atrapado en las ruinas de la Atlántida perseguidos por los secuaces de Nazo, dando con una especie de cripta o similar en donde se encuentra un sarcófago egipcio, en cuyo interior se encuentra el cuerpo inerte de Golden Bat. Tras que lleguen los secuaces de Nazo y casi den al traste con la expedición, la hija de Pearl derrama una lágrima sobre el cuerpo inerte de Golden Bat, dándole a éste de nuevo la vida y alzándose y dando cuenta de los esbirros de Nazo a golpe de bastonazo y carcajada. Y es que si hay algo caracterize a Golden Bat es lo risueño que es este héroe, cada vez que aparece se descojona sin razón aparente haciendo muestra evidente del hecho de que a él en realidad el que se cargen o no nuestro planeta se la trae al fresco.

web no te rias

Con Golden Bat como nuevo aliado, al que nuestros héroes, mediante mediación de la hija de Pearl, podrán llamar siempre que lo necesiten usando para ello un murciélago convertido en broche que Golden Bat les entrega, el resto de la película seguirá el desarrollo de cualquier anime clásico o película de ciencia ficción de esta época. Tenemos un malo que mediante a su grupo de secuaces pretende robarle el cristal a Yamatone y su grupo antes de que estos destruyan Icarus y con ello sus planes. Mientras la niña llamará a Golden Bat cada vez que estos lo intenten dando al traste con los planes de Nazo y los suyos.

Nazo se opoyará en tres secuaces especiales, Keloid, una especie de histriónico General Tani con media cara quemada, Jackal, un hombre lobo, y Piraña, una simple chica (¿se quedaron sin disfraces?). También cuenta con un increíble Submarino Volador, o lo que es lo mismo, un avión al que han dado la forma de submarino y así fliparse un poquito más. Por que a ver, ¿para que sirve un submarino que sólo lo usas para volar?, ¿Cuándo necesiten un submarino construirán un avión acuático?

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Finalmente Icarus se acercará a la Tierra como estaba previsto, y es que no pueden disparar hasta que esté bien cerca, tan cerca que Icarus acaba chocando con la Luna y cargándose la mitad del satélite. Pero no importa, como ya nos enseñó Bola de Dragón, eso no afecta para nada al planeta Tierra; eso sí, los Lobo Hombres lo tienen jodido. Por supuesto Golden Bat acabará dando al traste con los planes de Nazo y su equipo, salvando la situación y despidiéndose de nuestros protagonistas mientras se larga a otros lugares a seguir luchando contra el mal a golpe de su ya característica risotada. Que el buen humor impere por siempre.

web lobo hombre

En fin, Golden Bat es una película con un presupuesto irrisorio pero hecha con esas ganas y ese “todo vale” que le ponían los japoneses a este tipo de productos durante los años 60 y 70. Los hilos que sujetan a Golden Bat y a las naves o las maquetas usadas apenas quedan disimuladas, y sólo porque la peli es en blanco y negro quedan un poco más resultonas.

Y a todo esto, ¿que tiene que ver entonces el Golden Bat Coreano con éste? Pues la historia es que el anime del 67 de Golden Bat (el original japonés) tuvo bastante calado en la chavalería de Corea del Sur al ser una de las primeras producciones japonesas en emitirse allí (había fuertes restricciones al respecto), parece que debido a que los fondos de la serie estaban realizados por una compañía coreana. Aprovechando su fama a finales de los 70 se lanzaron a crear su propia versión, plagiando la imagen de Batman para Golden Bat. Al fin y al cabo, si los niños lo flipaban con Golden Bat y con Batman está claro que el paso siguiente es mezclar ambos en un super combo pop y mandar los derechos de copyright a tomar por culo.

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Cuando la Mafia se rinde al Funky: El Padrino Disco (1979)

Como negro honorífico que soy, experimenté sensaciones contradictorias respecto al reciente estreno de “Django Desencadenado”. Por un lado, me alegró sobremanera que otro título engrosara las filas del tristemente fenecto género del Blaxploitation. Pero por otra parte, temí que la peliculita generara una nueva hornada de autoproclamados fans del blaxploitation que se creen que “Shaft” es un limpiacristales.

(Bueno, en realidad no; en realidad, al saber que Tarantino iba a sacar otra película, mi reacción fue más parecida a la de una belieber puesta de MDMA tras descubrir in fraganti a Justin Bieber sodomizando a los One Direction [uno a uno, quiero decir].)

Pero a lo que iba, creo que este momento es tan bueno como cualquier otro para conmemorar a uno de los grandes (y olvidados) pilares del género: Rudy Ray Moore.

Rudy Ray Moore lo da todo


Aquí, tras descubrir a Justin Bieber y los One Direction haciendo un “Timón holandés”

Y concretamente, una de sus películas más sonadas, “El Padrino Disco”.

don Corleone to fasi


“Le haré una oferta que no podrá Disco-esquivar.”

En efecto. Para entender esto hay que darse cuenta de que el blaxploitation se basa en vastas cantidades de cara dura. ¿Que sale una película que tiene tirón y es un bombazo en taquilla? Pues nosotros estrenamos una con un título parecido pa ver si cae algún espectador despistado, y ya justificaremos el título de la forma más patética posible. Es algo parecido a las copias piratas de juguetes (“Space Rangers”, “BatBoy” y “Star knight” son algunos ejemplos).

Así, esta tendencia (y ese morro) dio lugar a grandes joyas del cine como son “Blacula”, “Blackenstein”, “Dr. Black, Mr. Hyde”, “Cleopatra Jones and the casino of gold”, “Emmanuelle negra” y, por supuesto…

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Entremos en materia. En esta película, el anteriormente mencionado Rudy Ray Moore interpreta a Tucker Williams, un ex sargento de policía experto en artes marciales/DJ de música Disco, que ahora ha comprado su propia discoteca, no porque en las demás nadie lo quisiera, sino para tener un speakerman gordito que se dedica a cantar las bondades de Tucker 24 horas al día (que son 23 horas y 59 minutos más de lo que hace falta para hacer la lista completa…)

speakerman gordito


“Sí, la señora sabe de lo que estoy hablando…”

En ese momento hace su aparición estelar el histriónico protagonista…

el padrino disco disfrazado


…Que va vestido así…

… Y básicamente se dedica a llevarse de calle a todas las afroamericanas con pelucón gracias a sus pasos de baile súper funky, la repetición casi sectaria de la frase “put your weight on it” y la miríada de matices que irradia su expresión facial.

Como queríamos demostrar...


QED

Todo va bien, todo es felicidad para Tucker (si no contamos la inquietante presencia de exactamente ÚN caucásico en su discoteca, que para colmo no sabe bailar).

un blanquito que no sabe bailar


“Joder, yo hago todo lo genéticamente posible…”

…PERO oscuras -jiji- sombras se ciernen sobre el bueno del Padrino Disco, ya que su sobrino, su propio sobrino, carne de su carne, sangre de su sangre, flow de su flow, es convencido por un amigo insufriblemente pesado (casi más que el “put your weight on it” de su tío) para que pruebe el PCP exactamente UNA vez.

Como esta película se rodó después de la era Nixon, cuando volvía a estar mal que los negros tomaran drogas, el mensaje que nuestro amigo Rudy Ray Moore nos quiere transmitir a nosotros, el dócil y corderil público, es que las drogas son maaaaalas. Si para ello tenía que rodar una película sin informarse de los efectos reales del consumo de drogas, pues se rueda y punto. Y si en esa película puede salir él haciendo kung fu, pues sale y punto. Lo que sea por la lucha contra la drogadicción.

Pero no nos adelantemos. A donde quería llegar es a que Bucky, el chulito sobrino de Tucker, toma drogas una vez (y, presumiblemente, ruso blanco muchas veces) y tiene un episodio psicótico. El tío la lía en la discoteca, empieza a alucinar y acaba en el hospital, donde el bueno del doctor Mathis tiene el desafortunado deber de hacer una visita guiada por las dependencias para que Tucker vea otros pacientes, en plan circo de los horrores.

También discute con una voluminosa señora acompañada de un cura, la cual erre que erre, al final decide que rezar, y no la medicina, es lo que salvará a su hijita.

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Total, que Tucker decide iniciar una cruzada pateaculos contra los traficantes de drogas del barrio. Cualquiera pensaría que arrancar un proyecto de estas características es fácil, al menos en lo que a apoyo social se refiere, pero el Padrino Disco se encuentra con una resistencia tan fuerte que roza la negligencia criminal.

Tucker interroga a un criminal de medio pelo


– ¿Me firmas esta petición para echar a todos los traficantes del barrio?
– No sé, tío, forman una escena tan pintoresca…

Al pobre muchacho le pinchan el teléfono (y se tiene que pegar con los operarios de Telefónica, aunque sinceramente, algunas veces yo también lo haría), nadie le hace caso en sus arengas, lo echan de una fiesta de narcotraficantes (sí, según esta película, existen), y tiene que interrogar a los personajes más extraños del barrio para continuar con sus pesquisas.

Pero suerte que Tucker tiene un pasado del que tirar. Sus ex compañeros policías se ofrecen a prestar toda la ayuda que puedan, basándose en que se rumorea que nuestro protagonista es una fuerza de la naturaleza que nadie puede parar (aunque minutos antes dos operarios de Telefónica casi se lo cargan de un par de golpes).

Gracias a esta extraordinaria ayuda, y a un infiltrado policial sólo marginalmente más incompetente que sus supeiores, al final se descubre (cuidado, spoilers a partir de ahora) que el cerebro detrás de esta red de drogas es un tal Stingray, un “filántropo” y hombre de negocios ampliamente respetado a nivel local. No sólo eso, sino que el avieso Stingray dopó intencionadamente a Bucky porque éste no quería unirse a su equipo de baloncesto (ojalá me estuviera inventando esta parte tan ridícula, pero no).

Eso ya es la gota que colma el diminuto vaso de paciencia de Tucker, que decide atacar frontalmente la fábrica de drogas de Stingray , lo cual por cierto da lugar al mejor diálogo/mejor frase de la película:

– OK, ¿Qué pasa aquí? Tuck, ¿Necesitas ayuda?
– Esto es una fábrica de Polvo de Ángel.
– ¿Polvo de Ángel? Pateemos culos, entonces.
– ¡Me mola!
kung fu acrobático


Todo esto mientras machacan a cuatro delincuentes a base de Kung Fu acrobático, por supuesto.

Es en este momento que al Padrino Disco le da por entrar él sólo, mientras todos sus demás aliados montan guardia fuera sin motivo aparente. Lamentablemente, poco después de irrumpir en el almacén/laboratorio/decorado de película de Serie B, Stingray descubre sus cartas, que básicamente consisten en darle un chute de PCP a su enemigo (sin cobrarle ni nada). Éste empieza a alucinar de mala manera, llegando incluso a ver a su propia madre.

tucker sorprendido


Experiencia esta que, a día de hoy, todavía no estamos seguros de si le asusta o le provoca un orgasmo.

Minutos después, los policías (y Bucky, que también está allí desde no se sabe cuándo) se dan cuenta de que el plan de enviar a una sola persona mientras todos los demás esperaban fuera era una tontería desde el principio, así que poco después los tenemos irrumpiendo en la estancia donde se encuentra Tucker, más colgado que David Carradine, el cual grita con toda la fuerza de sus pulmones…

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Y ya está. Fin. Corte abrupto y a créditos finales. Nunca sabemos si capturan a Stingray, si  Tucker se recupera, si el Disco sigue estando de moda… Nada. Fin. Gracias por venir, lárguense a sus casas. No sabemos si se quedaron sin pasta o que les dio por cortar el rollo, pero ahí lo tienes.

Dicho esto, la película en sí (menos el final) es un hilarante desfile de muecas y negritud, así que si os resulta remotamente interesante el género, recomiendo que le deis un tiento. Por cierto, nunca llegó a ser doblada a castellano (por obvias razones de cutrerío), así que un servidor se ha tomado la molestia de crear unos subtítulos SRT en castellano que ahora pongo públicamente (y en primicia) a disposición de quién los quiera.

Logo de la teletienda


“Pero sólo por tiempo limitado, llamando al número que aparece en pantalla…”

Subtítulos en español de Disco Godfather

De nada, Internet. Te acabo de devolver un poquito de todo lo que me has dado.