Liu en París (Zen Kwun Do strikes in Paris)

Director: Joh Liu

Año: 1979

Nacionalidad: China

Resulta a la vez complicado y sencillo realizar un comentario sobre esta película. Complicado porque a uno le cuesta seguir el desarrollo con tanto flashbacks y subtramas. Sencillo porque en realidad el propio argumento no importa. Y no quiero decir que nos importe una mierda, que también, sino porque al propio Liu (que dirige, produce, escribe el guión y protagoniza) también le importa un ñordo, hasta el punto que cuando acaba la película todo lo que nos ha relatado queda, no sólo sin resolver, sino que es como si no hubiese existido.

Aparte del personaje del film, en la vida real, Liu fue un reputado especialista en artes marciales (como curiosidad, llegó a pelear con Chuck  Norris en una exhibición) con una vida, digamos, que un poco turbulenta. Para no alargarme la resumiré un poco diciendo que se hizo bastante famoso en los 70 en Francia, residiendo en Europa y creando su propia escuela llamada Zen Kwun Do, apareciendo en numerosas revistas especializadas en absurdas entrevistas en donde exaltaba su pasado místico (evidentemente inventado). Tras, según él, rechazar un papel ofrecido por Bruce Lee, dirigió su primera película en 1976, “Rivales Secretos”  (no aparece ni en IMDB), para poco después rodar ésta que nos ocupa.

En los 80 se asienta en Barcelona tras perder bastante prestigio debido a sus excesos. Éstos llegaron a tal extremo que fue detenido y acusado de pederastia y trata de blancas, intentando convencer a niñas menores de edad de que era …… ¡EL PRÍNCIPE DE UNA ISLA ORIENTAL LLAMADA KAN! ¡ME LLEVE EL CHANFLE! …..  y que buscaba una reina para darle un heredero. Quiero resaltar que esto que estoy diciendo no son rumores, sino datos sacados de periódicos de la época recopilados por absence en su Blog Ausente hace un par de años (blog que aconsejo a todos desde ya).

El caso es que la película comienza con el anuncio de que el padre de Liu , científico aeroespacial, ha sido secuestrado en París, por lo que la policía de Francia se pondrá en contacto con nuestro héroe, campeón de kárate en varias ocasiones como se nos hace saber, para ayudar en la búsqueda. Resaltar que tanto el personaje como el propio actor se llaman igual, fundiendo en la película el argumento de ficción con el pasado real-falso  de Liu que éste mismo pretendía hacer pasar por cierto, y es que como veremos a lo largo del film, Liu no tiene abuela, y no cesará en recordarnos a lo largo de la hora y media lo molón y lo gran campeón que es.

En un parquecito cercano al Sena (supongo), la mafia se pone en contacto con el campeón americano, el cual, tras una sucesión de planos dramáticos típicos en esta clase de producciones asiáticas, se compromete a hacerle la vida imposible a Liu. Además nos enteramos que nuestro héroe tiene a una supuesta hija en la ciudad. La cosa se complica. Los malos se van y un secuaz del jefazo, mientras van el coche, nos narra los logros de Liu desde casi que nació con pelos y señales. Varios minutos de narración. “Es todo cuanto sabemos de él jefe”, dice el secuaz. Jodio, un poco más y le cuanta la hora a la que se levanta por las mañanas. Un tío eficiente, este secuaz llegará lejos.

Acto seguido se nos presenta a nuestro héroe, enfundado en quimono tipo Ryu corriendo por la campiña china mientras una música difícil de clasificar acompaña la acción, la cual se repetirá en numerosas ocasiones posteriormente. Tres tipos aparecen para impedir que Liu vaya a París, llevándose, como estaba previsto, una buena tunda. Estos tipos además aparecerán sucesivamente a lo largo de la película, siempre los tres, llevándose siempre una paliza por parte de Liu. Aún no me queda claro sin son los mismos o es que pasa como en los beat´em up de los videojuegos, que son personajes distintos con mismo skin-sprite.

En fin, que Liu se traslada a París tras el beneplácito de su venerable maestro. Una vez allí la cosa cada vez nos costará más seguir el desarrollo. Liu, que recordemos, se traslada allí para buscar a su padre, parece olvidarse sucesivamente de ello, pareciendo más que esté allí para hacer turismo sexual que otra cosa, y es que no parará de liarse con francesas mientras que corre de un lado para otro enfrentándose a esbirros sin mucho orden. Todo ello estará salpicado de flashbacks constantes en donde se nos muestra como Liu ya en el pasado estuvo allí, liándose con otra tipa, a la que le puso los cuernos con otra (que ahora es monja) y con la que además tuvo la hija que antes  se nos dijo. Liu además no ha envejecido en todos estos años, claro, es que es inmortal.

En fin, que como por ahora Liu se ha olvidado de su padre y ha recordado lo de su hija, pretende ir a hacerle una visita (quizá para llevarla a su isla de Kan como princesa …). En Notre Dame de París se encontrará con el campeón de artes marciales americano, el cual se opondrá a que Liu vea a su hija (nunca tendremos muy claro por qué no quieren que se encuentren), de modo que le retará a un combate al día siguiente en el mismo sitio, y si lo derrota entonces podrá verla. Imaginamos que como tal vez no les darían permiso para rodar una escena de artes marciales en el templo, al día siguiente se encuentran en la casa de campo del campeón americano, obviando por completo que acordaron encontrarse en la catedral parisina, qué más da. Luchan y Liu sale vencedor, Ahora podrá ver a su hija ¿no?, pues no. Como ya hemos comprobado en numerosas ocasiones Liu tiene memoria de pez, y se olvidará tanto de la apuesta como de su propia hija.

En fin, que la cosa seguirá en este plan todo lo que queda de película, Liu se enfrenta a diversos secuaces sin razón aparente, liga con diversas señoritas, contemplamos besos de Liu, que no besa, sino que pega lametones muy guarros acrecentados por los primeros planos de estos, y entre tanto, se encargará de ir acrecentando su ego.

Finalmente llegamos a la escena final del film. Liu es secuestrado por unas “señoritas” en una pequeño barco de vela. Allí, en medio del mar, se enfrentará a otro chino y a un negro forzudo, a los que vencerá tras una laaaaaarga lucha. Y ya está, se acabó. ¿Qué pasó con el padre? ¿y con la hija? ¿volvió Liu a China? ¿y la organización mafiosa que pretendía acabar con Liu? ¿dejó embarazada a otra parisina esta vez? Pues nunca lo sabremos, como ya dije, el guión en esta película es lo de menos, y lo único que cuenta es acrecentar el ego del propio Liu, hacernos saber cuán grande es. Al menos las luchas están entretenidas, y es que, pese a todo, Liu si que era en realdad un buen artista marcial.

Anuncios

Acerca de tetsuo_oli

Ermitaño y uraño personajillo que disfruta buscando, encontrando e indagando sobre basurilla variada.

Publicado el septiembre 15, 2012 en Visto en Sesión. Añade a favoritos el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Piensa como un pez, besa como un pez… Liu es un pez!!!

  2. Hay cosas más importantes en la vida que recuperar a un padre secuestrado… una de ellas es pelearte cinco veces con los mismos tíos a los que apalizas siempre

  3. Mención especial al kimono del yanqui, que debe ser lo más hortera que he visto en bastante tiempo xD

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: