De cómo Charlton Heston intentó repetir el fenómeno “El Planeta de los Simios” con éxito moderado.

Charlton Heston es una de esos iconos de la cultura pop que uno nunca llega a estar seguro de si es un crack o está como una jodida cabra (o ambas cosas).

Charlton estando como una puta cabra

“¡Mirad lo que he pescado!”

El viejo Heston empezó haciendo westerns y grandes películas épicas antes de dedicarse por completo a ignorar a Michael Moore y cumplir su sueño de hacer un cameo en la secuela de “El Mundo de Wayne”.

Pero entre ambas fases, Charlton coqueteó brevemente con el género que Padre de Familia hábilmente bautizó “Peli deprimente de los setenta protagonizada por un tío con un jersey de cuello alto”.

En esta etapa, que para mí es la segunda más interesante de su carrera (sólo superada por cuando fichó para aparecer regularmente en “El Informal”), además de protagonizar la superfamosa saga de “El planeta de los Simios”, en la que al final muere Dumbledore, también actuó (bueno, “estuvo”, más bien) en dos películas que desde entonces han alcanzado estatus de culto entre cinéfilos, estudiantes de Audiovisuales y otros pedantes. Me refiero a “Soylent Green”(Aquí traducido como “Cuando el destino nos alcance”) y “The Omega Man” (“El último hombre vivo” según los traductores patrios).

Hormigas

También hizo una peli en la que el malo eran unas hormigas

La primera de ellas trata sobre un futuro distópico en el que la ciudad de Nueva York tiene 40 millones de habitantes pobres y una tasa de paro altísima (la prima de riesgo debe estar también por las nubes en este inverosímil territorio).

En ella, Robert Thorn, un policía superduro y su amigo de la tercera edad se pasan hora y media investigando el asesinato de un alto cargo de la megacorporación Soylent, encargada de proveer a la humanidad de una especie de tranchetes verdosos de comida de bajo coste (llamados Soylent Green) que, según ellos, no están hechos con cadáveres humanos.

Charlton sudando

También suda mucho

Sin embargo, y como toda película de policías, su jefe pronto lo retira del caso, alegando que hay “órdenes desde arriba”. Y entonces es cuando la cosa se pone seria.

Charlton pensando si debe proteger su casa con una pistola

Tiene un jefe negro y en los Estados Unidos hay igualdad racial porque ES EL FUTURO

Porque nuestro durísimo Charlton, perdón, Thorn, en un alarde de originalidad que seguro que nadie se esperaba, decide seguir con el caso por su cuenta, incluso infiltrándose en las oficinas generales de Soylent Corporation (Y para eso hay que echarle relaños porque el enemigo tiene camiones de basura recoge-gente)

excavadora humana

La política de Soylent Corporation consiste en ignorar toda sutilidad en sus metáforas visuales.

de Soylent me fío

Venga ya, SON tranchetes.

Una vez allí, después de mucho investigar y de darle a un operario la hostia más gratuita de la historia del cine, descubre la temible verdad que ya nos ha repetido una y mil veces la cultura popular: ¡Soylent Green está hecho de personitas! (Bueno, no sé por qué se escandalizan tanto, de donde yo vengo la gente come CARACOLES, eso sí que es asqueroso).

Guantá con la mano abierta

¡Toma esa, decadente perro del gobierno que seguramente cobra el salario mínimo!

Total, que nuestro sufrido protagonista, medio loco y al borde de la muerte, consigue transmitir su mensaje al jefe de policía y gritarlo a los cuatro vientos, mientras una cuadrilla se lo lleva en camilla a que moleste a otra parte. Segundos después, mientras Robert sigue pidiendo ayuda, corte abrupto y créditos finales con musiquita clásica y florecitas de fondo. Así, sin más.

florecicas

Han ganado los malos. Disfrute de este paisaje.

Pero hay otra película que nunca entenderé lo mucho que se la admira, y me refiero a la (para mí) ridícula “El último hombre vivo”.

¿quien se ha metido con mi libertad para llevar armas?

Es casi imposible encontrar una foto de Charlton Heston en la que no lleve al menos un arma de fuego. En serio, intentadlo.

Este filme, citado en numerosas ocasiones como el precursor de “Soy leyenda” y también inspirado en el relato homónimo de Richard Matheson, trata de un futuro distópico (ya vamos notando que hay un patrón aquí) en el que una guerra nuclear entre la URSS y China ha causado un desastre natural a escala mundial (¿Quién? ¿Los Estados Unidos? ¡Qué va, hombre! ¿Cómo iban a tener culpa de algo los USA?), convirtiendo a toda la población en una especie de vampiros.

¿Toda? ¡No! El superduro científico militar Robert Neville (sí, todos los trabajos de Charlton Heston en esa época siguen la misma estructura) consiguió inyectarse una vacuna justo a tiempo y ahora sobrevive como puede, defendiendo su mansionaca fortificada de noche y conduciendo un descapotable rojo y hablando con un maniquí durante el día (es lo que tiene la falta de sueño).

dejcapotable rojo

Porque cuando uno es el último hombre vivo, lo único que importa es lucir bien

Contra todo pronóstico, y para sorpresa del respetable, descubre a otros humanos que forman una comuna anarquista a las afueras de la ciudad, y se une a ellos para protección mutua. Vacuna a unos cuantos, se liga a la inevitable tía buena del futuro…

hola vengo del futuro: habrá recortes y se usará esta marca de lejía

… la cual le dará muy buenos consejos sobre cómo lavar la ropa de color…

… y pasarán muchas cosas que llevan a que Neville se sacrifique heroicamente en una fuente ornamental para asegurar la supervivencia de la jamona especie.

Hasta aquí, bien, es una peli de ciencia ficción setentera más. Lo que la hace verdaderamente risible son los malos. En cierto punto del metraje se descubre que los tales “vampiros” conservan sus habilidades cognitivas perfectamente (El desastre nuclear sólo los cambió estéticamente, claro) y en realidad la violencia contra el bueno de Neville se debe a que todos pertenecen a una misma secta anarco-primitivista, que odia la tecnología.

Ah, ¿No os he enseñado qué pinta tienen?

Disco Devil

Funky Force

Vicious Vampires

Sí: Son negros albinos.

hells hippies

Pero rebosan estilo, baby

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Acerca de misterpottforyou

Tengo dos cabezas y no pienso con ninguna.

Publicado el julio 13, 2012 en Cine. Añade a favoritos el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Hombre, al fin alguien me ayuda a rellenar esto!! XD

    A mí la de Omega Man me entretuvo. La primera que has comentado no la he visto aún, pero todo lo que sea futuro distópico ya me mola bastante, sobre todo si es de ambiente setentero.

    ¿Que pasó con lo de la Blackexploitation? Estaba esperando éste …

  2. A mí me ha sorprendido, estábamos encasillando a Pott en todo lo negro y…un momento…¡si en la peli sale un negro con bigotaso!

  3. No he visto la peli de Soylent Green (aún), pero he escuchado a los Soilent Green, un grupo que hace una mezcla de Doom metal, Hardcore y Death metal (Kostapedia strikes again!)

    Y de Omega Man me encanta la parodia que hacen en un especial de Halloween de los Simpson, concretamente en un capítulo en el que los franceses mandan una bomba nuclear (nucelar, la palabra es nucelar) a Springfield, furiosos por un chiste del alcalde Quimby.

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