Little Tokyo: Ataque Frontal

Por tetsuo_oli

Dos policías de los Ángeles unen sus fuerzas para aniquilar a los Yakuza, mafiosos japoneses con los cuerpos tatuados”. Explícito y claro mensaje que salía en el cartel de “Little Tokyo Ataque frontal” y que podría pasar por cualquier beat´em up de finales de los 80 e inicios de los 90.

Little Tokyo” es una peli del año 91, cuando ya el género comenzaba a decaer hasta desaparecer de las salas de cine salvo alguna excepción, aunque ni de lejos tendrán la repercusión que tuvieron en los 80. Recientemente como todos sabemos, este género ha resurgido de las cenizas a las pantallas de cine con gran éxito, siendo “The Expendables” de Stallone la que realmente ha vuelto a colocar el género en lo más alto tras salirle bien el experimento con Rambo 4, al que se une también la genial Machete (aunque esta se asemeje más al género de justicieros en la línea de “Death Wish” de Charles Bronson, aunque con mucho más humor negro).

Dirige Mark L Lester, autor de pelis como “Curso 1999” o la imprescindible “Comando”, y eso se nota. También tenemos a un montón de caras conocidas en el reparto. Para empezar tenemos a Dolph Lungren (“Rocky IV”, “Soldado Universal”, “Masters del Universo”, etc.), protagonista indiscutible del film. Junto a él, como “Player 2 tenemos a Brandon Lee (el hijo de Bruce Lee) antes claro está de pasar a mejor vida en el rodaje de el“El cuervo”. Tenemos también a Cary-Hiroyuki Tagawa (Tang Tsung en “Mortal Kombat”) en papel de villano, Tia Carrere en el papel de la imprescindible chica raptable y Toshihiro Obata (Tatsu en “Las Tortugas Ninja”). En un papel secundario, y como curiosidad, también podemos reconocer a la actriz que hacía de madre de Will Smith en “El Príncipe de Bel Air”.

Como ya he dicho, el prota de la película es sin duda Lundgren, actor que pese a prometer bastante después de darse a conocer haciendo el papel del ruso en “Rocky IV”, nunca llegó a despuntar hasta el nivel de Schwarzenegger (copiado y pegado de Internet, soy incapaz de escribirlo yo sólo como comprenderéis), Stallone o incluso Van Damme, quedándose más en una segunda división en la línea de Chuck Norris (que nunca fue realmente famoso hasta que los modernitos lo pusiesen de moda, a pesar de que nunca viesen nada suyo) o Steven Seagal. El papel de Brandon Lee, como ya tendremos ocasión de ver más adelante, cumple sólo y únicamente una función: engrandecer aún más la propia figura de Dolph mediante chascarrillos y elogios varios mientras ambos patean el culo de un grupo de yakuzas establecidos en la ciudad de Little Tokyo en Los Ángeles.

Ya para empezar la cosa comienza con un torso tatuado desnudo sobre el que van apareciendo poco a poco los títulos de crédito. Aquí uno puede sentirse confuso, y es que con tanta recreación abdominal uno puede ver confundida su heterosexualidad, que aquí somos muy machos.

En fin, que la cosa comienza con una clásica escena de pelea ilegal con dos tipos partiéndose la cara mientras una muchedumbre sudorosa, dinero en mano, los vitorea. Kenner (Lundgren) entonces entre en escena colgado de una cuerda del techo y se planta en el centro del Ring: “Tanaka, te dije que esto es ilegal”. Tanaka, claro está, no se dejará amedrantar delante de sus secuaces, y como mandan los cánones, ordenará a los dos tipos que estaban luchando que le zurren la bandana a Kenner. Pobrecillos … que es Lundgren, que pretendéis conseguir. Está claro que estos dos tipos no tendrán nada que hacer. Uno de ellos acierta y le mete una hostia a nuestro héroe, pero la mandíbula de Lundgren está hecha con admantio, por lo que la mano del secundario luchador es la que sale dañada. Kenner (Lundgren) responde con el mismo movimiento, y de un hostiazo saca el tipo volando (literalmente) del ring. El testosterómetro comienza a subir alarmantemente.

Ya tenemos a un personaje, ahora a por el segundo. Como dice el título, estamos en Little Tokyo, por lo que en la siguiente escena tenemos a Kenner comiendo en un bar japonés. Un grupo de malotes entra con cara de pocos amigos. A uno de ellos ya lo vimos en la escena anterior, Sato (Toshihiro Obata). Como si de un capítulo del “Equipo A” se tratara, éstos piden a los dueños que paguen un canon a cambio de “su seguridad”. Kenner estaba claro que no lo permitirá, y a la vez que se acaba el té (¡que puto amo!) acaba sin problemas con los tipos. Entre medio aparece Johnny Murata (Brandon Lee), el cual se enzarza en una pequeña pelea con Kenner al creer que estaba implicado. La cosa acaba en tablas y ambos descubren que son compañeros destinados a investigar a los yakuza del barrio.

Como dice el manual de la buena peli de acción, estos personajes serán un tanto antagónicos y aprenderán a llevarse bien. Kenner, descubriremos más adelante, se crió en Japón, por lo que conoce al dedillo las costumbres niponas, sabe artes marciales, habla japonés, y escucha J-Pop. Murata, por el contrario, es más americano que John Cena, no es que no sepa nada de las costumbres japonesas (a pesar de que como sabremos su madre era de allí), sino que además no para de hacer bromas sobre las costumbres del país de sus progenitores: “Mi mundo son las discotecas, los videos y conducir el coche de papá”.

Ya en la comisaría, y tras que varios personajes den el pésame a Murata (“estos son mis excompañeros” le dice Kenner), interrogarán a uno de los tipos que atraparon antes de que éste se suicide en un momento en que nuestros polis se encontraban ausentes.

Tras una escena en la que vemos como el malo de la peli, que aparece ahora, Funekei Yoshida (Cary-Hiroyuki Tagawa), se deshace de un tipo mediante una prensadora de una chatarrera, nos encontramos en una fiesta mafiosa donde contemplamos las primeras tetas de la peli. Y es que como ya se sabe, con tanto músculo (Lundgren se lleva media película mostrando bíceps), nos tienen que poner féminas entre medio para que nuestra heterosexualidad no se encuentre amenazada. Conocemos mejor la maldad de Yoshida, que vemos como decapita a una tiparraca mientras se la chinga delante de sus secuaces. Yo la verdad es que estas cosas siempre me han resultado bastante curiosas. Si yo fuera un rey del mal sería incapaz de chingarme a una tiparraca delante de mis secuaces, ahí todos mirándome. No sé, me da como cosa … será que no soy tan malo.

En fin, seguimos. Aparece la actriz que hacía de madre de Will Smith y ya nos advierte que “He presenciado muchos intentos de decapitación” y que esto es cosa de un profesional. ¿Mande? ¿Es tan habitual en Los Ángeles los intentos fallidos de decapitación? ¿En los Ángeles te dejan el corte a la mitad como advertencia?

De nuevo nos encontraos en otro de esos sitios como de mal rollo en los que se respira droga de diseño en el ambiente y los que acude gente con dinero como yo. Ejecutivos comiendo sushi en la barriga de tías en pelota (menos mal que no tienen cosquillas, ¿le harán una prueba en la entrevista de trabajo?). Al mismo tiempo conoceremos a la chica a rescatar de la peli, Minako Okeya (Tia Carrere), la cual se dedica a cantar en este sitio.

Como ya llevamos un rato sin repartir hostias, el director considera que es un buen momento, por lo que los protas se lían de tortas con unos secuaces de Yoshida. Estos los atrapan y los llevan a presencia de su jefe, momento en que conocemos, mediante flashback, que Yoshida asesinó a los padres de Kenner cuando este era un niño, marcando la cara del yakuza con una espada.

En esta escena hay algo que no funciona, y es que el personaje de Lundgren puede aparentar, COMO POCO, la treintena, mientras que el personaje de Yoshida puede tener como 45 años, por lo que si hacemos las cuentas teniendo en cuenta que el joven Lundgren tendrá como poco 5 o 7 años, Yoshida asesinó a los padres con ¿15 o 18 años mínimo? Ni de coña. Al menos si pretendían eso podrían haber cogido a otro actor para interpretar al joven yakuza y no ponerle simplemente el pelo largo a Tagawa como si estuviese en la universidad yakuza. En fin, tras exponer esta tontería de hipótesis que sólo me importa a mí, seguimos donde lo dejamos, con un Yoshida que dejará marchar inexplicablemente a los héroes argumentando que como son polis se puede meter en un lío, lo que parecerá importarle una mierda más tarde.

En la escena posterior nos enteramos de que Yoshida está pretendiendo colar droga en una marca cervecera para venderla sin que la gente sepa que la está consumiendo. ¿Vende droga a precio de botellín?, este hombre no sabe lo que hace. Acto seguido Yoshida que se ha encaprichado de Minako, la rapta para luego violarla en su mansión, en donde la mantiene presa. Es entonces cuando presenciamos mi escena de destrucción preferida de la peli, agárrense que vienen los baches:

Kenner entrará en la casa matando “sigilosamente” a los guardias, uno de ellos, escondido tras una puerta, pretende sorprender Kenner, que con sus sentidos de ninja lo intuirá y ¡ATRAVESARÁ LA PUERTA CON EL PUÑO COGIENDO AL MALOSO QUE ESTABA DETRÁS POR LOS CATAPLINES! y ya que estamos también le partirá el cuello. Acto seguido pillará por sorpresa a la chica, que estaba a punto de cometer seppuku, la coge en plan boda, y como vienen más por la puerta principal, Lundgren atraviesa la cristalera como si de papel se tratase (como cuando Homer atravesaba las paredes de papel cuando viajó  a Japón, para que lo visualicéis bien), bajará pegando saltos del tejado con la chica encima mientras mata a otros tantos, deja a la piba en un descapotable, se lía a matar malos parapetado en otro coche, pero como eso es muy lento ¡LEVANTA EL COCHE!, lo tumba, se pira con la chica, balazo de propina al coche tumbado y todos los malosos saltando por los aires. ¡¡¡¡¡¡TESTOSTERONAAAARRRRLLLL!!!!!

Ya estamos metidos en faena, de modo que tras un par de minutos entre medio, Kenner y Murata van a buscar a Yoshida a un baño público en donde los yakuza ponen a remojar sus tatuajes, y como no podía ser de otra forma, otra vez tenemos escena de lucha (y apenas ha pasado un minuto desde la anterior). En este caso destaca la pelea de Lundgren con un gordo guardaespaldas de Yoshida, que casi parece una pelea entre Guile y Honda en el escenario del baño público de Street Fighter II.

Nuestros dos héroes y la chica se marchan ahora a un lugar que parece seguro (que teniendo en cuenta que los malos no sabían donde se encontraban, tampoco era necesario), una casa de estilo japonés en plan zen que Kenner se ha construido en medio del campo. En una de las escenas, éste se está bañando fuera en una bañera tipo jacuzzi de madera. Como todos intuíamos, la chica se ha interesado por Kenner, que para eso es el prota. Al principio se muestra recatada, y le dice que cierre los ojos mientras se mete desnuda con él en la bañera (recordemos que acababan de violarla hace apenas unas escenas, cosa que a ella parece no importarle demasiado). Acto seguido, como mandan los cánones, acabarán en la cama pecando.

El siguiente es un momento cumbre, en donde presenciamos la mejor frase de la peli y quizá la mejor línea de diálogo que se escribió en los 90, así como la total pérdida de dignidad y de orgullo del hijo de Bruce Lee (si su padre lo viera …). Los malos encuentran la casa, y pretenden asediarla en plena noche. Nuestros héroes se percatan de que vienen a por ellos (como los yakuza han encontrado este sitio es irrelevante, parece ser), con lo que se prepararán para el asalto. Entre medio un par de chascarrillos, Murata se entera que la chica al estar asustada se ha acostado con Kenner (que falso suena …) y ya suelta la primera píldora: “te vi desnudándote para bañarte, yo también me habría asustado”. Ejem … silencio incómodo y sonrisa forzada de Lundgren. Los malosos se siguen aproximando, como no tienen suficientes balas, Kenner comienza a armarse de cuchillos, y Murata ataca de nuevo ya sin tapujos. Os pongo las escenas para que lo visualicéis bien:

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Analicemos la situación. Hay un montón de tipos que vienen a mataros. Kenner es un tipo de 2 metros de alto por dos de ancho, que está en calzoncillos, sabe técnicas mortales marciales y en ese momento se está armando con cuchillos hasta los dientes. No se si soy yo, pero a mí me parece que hay momentos mejores para dejar caer semejante insinuación/confesión. Es más ¿el pene más grande que he visto en mi vida? ¿El personaje de Brandon Lee va por ahí mirando penes ajenos? Que bajo llegaste a caer Brandon, tu padre seguro que lloró en el cielo cuando vio esto …

En fin, que tras este momento tenso, la cosa comienza, Kenner se carga a varios de ellos lanzando cuchillos desde lejos, “es como uno de esos videojuegos”, dice Murata, que al estar más pendiente del pene de Kenner que de lo que debía, no ha matado a ninguno, a pesar de que es él quien lleva la escopeta. Pero al final para nada, porque finalmente los yakuza encuentran a Peach …. digo …. Minako, y vuelven a atrapar a los policías.

Y ya sabemos como son los malos, que como son muy perversos, eso de matar a alguien de un tiro en la cabeza, así, to rápido, pues como que no les convence, se pierde la gracia. Por ello, Yoshida los coloca en uno de esos sitios en los que te dan electricidad, como en “Rambo 2”, mientras que un chino loco se entretiene torturándolos. Sin problemas, cuando Yoshida se marcha, los poderosos bíceps de Kenner harán añicos el cutre pañuelito con los que lo han atado  y acto seguido freirá al chino en la máquina eléctrica. Qué ironía.

En fin, que estamos ya casi en el final. Kenner se pone para ello un absurdo traje de cosplay con cinta en el pelo incluida que queda la verdad muy poco serio. Tal vez lo hizo para despistar a sus enemigos, a los que seguro les entraba la risa al verlo así ataviado aprovechando entonces para cargárselos. Ya armados, se lanzarán a por los malos atravesando un muro de uno de los almacenes volcando el camión y saliendo ilesos de tremendo accidente. ¿He mencionado que no llevaban puesto el cinturón de seguridad?

Tras ir acabando con todos poco a poco, Murata se enfrentará a uno de los jefes finales, Bato, venciendo evidentemente Murata a la vez que le va leyendo sus derechos entre sopapo y sopapo: “tiene derecho a guardar silencio …. tiene derecho a buscar un abogado” dice Murata lanzando a Bato a un ¿tanque de ácido?. Mientras lo mira desde arriba acabará de leerle sus derechos  “tiene derecho … a morir” momento en el que le lanza un mechero encendido haciendo volar por los aires el tanque en el que se encontraba Bato.

Kenner, por su parte, conseguirá librar a la chica, que se encontraba atada y ponerla a salvo, mientras que se lanza a perseguir a Yoshida por unas calles de Little Tokyo que en este momento se encuentran de desfile del dragón o algo parecido. Yoshida se girará y disparará a Kenner en el pecho. Pero no es problema, los poderosos pectorales de Lundgren han amortiguado la bala, y que te revienten la vena aorta no es un problema para un tipo tan duro como él, por lo que se pone de pie como si sólo le hubiese picado un mosquito, coge una katana y se enzarza en duelo con Yoshida.

Como ya suponíamos, al principio le costará hacerse con la situación, pero al poco le coge el tono al combate, atraviesa a Yoshida con la katana, lo coge del cuello y lo lanza varios metros por los aires hasta que se clava en una especie de molino que da vueltas que, ignoramos como, comienza a funcionar ya dar vueltas entre fuegos artificiales para finalmente ¡explotar!

Nuestros héroes se alejan, mientras escuchamos los últimos e inevitables chascarrillos:

Murata: “¿que vamos a poner en el informe policial?”

Kenner: “¿que te parece relaciones con la comunidad?”

Murata: “Hemos hecho volar la escena del crimen, hemos matado a los sospechosos …”

Kenner “…. y hemos participado en el desfile del barrio”

Murata: “Hum, queda bien”

Ambos (mientras la chica calla): Ja j aja ja ….

Y ahí queda la cosa. Una película muy divertida, de las que no paran desde que empieza. Ganas tengo ya de ver de nuevo a Lundgren en la nueva de The Expendables, a ver si tiene algo más de protagonismo. Y ya que estamos, Silvestre, si lees esto, recupera para la tercera a Mr T y a Bolo Yeung.

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Acerca de tetsuo_oli

Ermitaño y uraño personajillo que disfruta buscando, encontrando e indagando sobre basurilla variada.

Publicado el junio 16, 2012 en Cine. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. “Tienes el pene más grande que he visto en la vida”

    En serio, Brandon? EN SERIO?

    Y el montaje del “Pit Fatality!” me ha matado bien muerto. Más que al nota que hacía de Shang Tsung en la primera peli de MK.

  2. Es que el comentario es para un post entero.

    -¿Es el personaje de Brandon homosexual?
    -¿Cuántos penes ha visto en la vida real y cuántos no?
    -No sale en la imagen, pero Lundgren le dice ¨Gracias¨. Normal, no sabía que reaccionar.
    -¿Por cuánto tiempo ha estado observando a la pareja en el acto amatorio?
    -¿Y por qué no he oído las cenizas de Bruce Lee revolviéndose desde China?

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