Archivos Mensuales: mayo 2012

Gipsy-exploitation evangélica, un género por descubrir

Tetsuo_oli

Hace poco he comenzado a adentrarme en el casposo mundo de la gipsy-exploitation evangélica, o lo que es lo mismo, películas dirigidas y protagonizadas por gitanos evangélicos. El argumento base para este tipo de productos reside en la siguiente premisa: engrandecer la figura de Dios y de Jesucristo y mostrar los peligros de la pérdida de la fe. Si tras lo que acabo de decir aún queda alguien leyendo, continuemos entonces.

De la gipsy-exploitation ya sabía, y también de films de corte cristiano, pero no de esta mezcla tan peculiar. Los productos como podéis imaginaros están rodados con talento nulo, actores que no lo son sobreinterpretando hasta alcanzar niveles cercanos a “Poke” (cuyos “actores” pusieron el límite en lo relativo a la sobreinterpretación), actores que improvisan los diálogos y que miran a la cámara, elementos fuera de lugar y planos secuencias casi todo el rato, todo ello aderezado con continuos temas flamencos de los de gasolinera de autopistas. Sin embargo lo cierto es que, pese al temor a ver algo insufrible durante hora y media, al final se hacen hasta increíblemente entretenidos, para nada cargantes y hasta entrañables, producto del ambiente tremendamente amateur que desprende el conjunto.

Estas son las dos primeras con las que me he iniciado en este apasionante género que a buen seguro seguiré investigando.

Mis quejas hacia Dios

Mis quejas hacia Dios es una película hecha por gitanos evangélicos de la ciudad de Logroño.  La cosa comienza con una música épica completamente fuera de lugar en donde a modo de prólogo vemos a nuestro protagonista, Jesús, el cual se encuentra discutiendo con su mujer debido a una serie de deudas que tiene con el banco y que han desembocado en el inminente embargo de su casa. Esto pone de mala uva a Jesús, que se quejará a Dios de su mala situación.

Hasta ahí la intro, ahora es cuando la historia comienza a avanzar. Tenemos a  Jesús deambulando con el coche por las calles de Logroño meditando y quejándose de su precaria situación cuando casi está a punto de atropellar a un tipo que se ha parado en medio de la carretera. Éste actuará como si no hubiese ocurrido nada, pidiendo a Jesús que lo acerque a no recuerdo donde. El individuo comenzará a quejarse también de su precaria situación, de los males del mundo, llegando incluso a increpar a Jesús, hasta el punto de negar delante de nuestro creyente héroe la propia existencia del Señor. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Que lo insulten a uno vale, pero que insulten al Sagrado … eso no se puede permitir.

Jesús se impone…… un poco, que tampoco es plan de ponerse grosero. Entonces el individuo comenzará a hablar raro, con voz de ultratumba, enterándonos de que se trata ¡del mismísimo diablo!, Éste intentará hacer que Jesús pierda su fe, aunque nuestro protagonista se resistirá alzará sus brazos con gesto de invocación (- 30 PM) y gritará de forma sobreactuada el siguiente hechizo evangélico: “Hay Dios mío, Padre, soy tu hijo y soy tu siervo. Yo sé demonio que no tengo poder, pero ahora en el nombre de Jesús de Nazaret”. Y ya está, la frase queda como incompleta, pero su poder es suficiente para el demonio, que no podrá resistirlo y desaparecerá entre risas diabólicas. ¿Emocionante no creen? Y pensar lo difíciles que eran los hechizos en Aquelarre …..


Pasada la primera escena de ¿terror? de la película, y tras el arrepentimiento de Jesús, seguimos con el trayecto en coche acompañado de un temazo de flamenco para acompañar. Lo cierto es que Jesús no tiene un buen día, y por si fuera poco con los problemas económicos y haberse encontrado con el diablo ahora encima se le para el motor del coche, sólo le queda pisar una mierda de perro para completar el día. Entre tanto aparecerá en pantalla vestido de blanco y luces resplandecientes un personaje esencial. Se trata de un ángel enviado por Dios para ayudar nuestro protagonista, aunque ya veremos más tarde que eso de “ayudar” es decir demasiado.

Por supuesto Jesús aún no sabe nada, el ángel arregla el coche y le pide a Jesús que lo acerque hasta el centro de la ciudad. En el camino el ángel se percata de que Jesús lleva una Biblia en el coche, de modo que le dice que si la puede coger para leerle unos pasajes. ¿En serio? O sea, entiendo que sea religioso, pero esto ya roza el frikismo.

En fin, que el ángel se desvela diciendo el nombre de nuestro protagonista sin que éste previamente se lo revelase. “Hay señooor, otro que sabe mi nombre“ se lamenta Jesús. El ángel le pide entonces que confíe en él, y que cierre los ojos. Jesús, pese a mostrarse reticente en un primer momento (se encontraba en medio de una autopista conduciendo) accederá. Analicemos la situación. Acabamos de recoger a un tipo que no conocemos de nada, que se pone a leerme la Biblia mientras conduzco, y que me dice que cierre los ojos en medio de la carretera que va a enseñarme la causa del Señor. Llamadme desconfiado, pero admitamos que mucha confianza no desprende el ángel.

Jesús acepta y cierra los ojos (si eso no es Fe no se que será) no sucediendo ningún estropicio, de lo cual no nos sorprendemos claro, en caso contrario Jesús se hubiese metido un jostión y le peli se hubiera acabado ahí. El ángel los ha trasladado al pasado. Lo de pasado es relativo, y es que es difícil ponerse en situación cuando VEMOS POSTES DE TELÉFONO EN CADA TOMA Y LAS POBLACIONES DEL FONDO en un escenario rodado presumiblemente en el extrarradio de Logroño. Ya sabemos que el presupuesto es limitado, pero yo que sé, podrían haberse alejado un poco más de la capital, o al menos tener cuidado de sacar planos en los que no apareciese ningún elemento sospechoso.

En fin, que nuestro ángel, cual fantasma de las navidades pasadas, presentes y futuras, le enseñará a Jesús una serie de escenas en las que se “recrean” varios pasajes de la Biblia, y con varios me refiero a dos.

El primer pasaje recreado, y que Jesús deberá contemplar, será el relativo al santo Hob, o como lo dicen ellos, “”, hombre rico que será puesto a prueba por Dios mediante una serie de perrerías hasta dejarlo en la ruina y sin nada. Y es que antes o se hacía las cosas bien o no se hacían. Apreciamos entonces como ya en estas épocas remotas se usaban los pantalones vaqueros y zapatos de deportes, ropas descaradamente visibles debajo del disfraz de los siervos de “Jó”. Tras quedarse sin nada, “Jó”, en medio del campo de jaramagos protagonizará el primer número musical del film. Sí, la peli también contiene números musicales (de flamenco, claro). Algo así como un Jesucristo Superstar flamenco que podríamos bautizar desde ya como Odisea Flamenca de la Biblia. Pues nada, que la finalidad de todo esto es que Jesús vea como otros hombres anteriores a él también pasaron penalidades, pero no por ello perdieron su fe.

El segundo pasaje retratado nos lleva ya a la época romana, y sabemos esto por dos personajes disfrazados como tal. El escenario también cambia, para que nos quejemos de variedad en las localizaciones. En este caso nos encontramos con un castillo que hace las veces de fortaleza. Si en el caso anterior la ambientación se la cargaba unos postes de teléfono y las localidades del fondo en este caso la cosa es incluso peor. No es sólo que aparezcan bancos para sentarse en la calle, es que el cámara se recrea en el aspecto exterior del castillo llegando a tomar primeros planos de las banderas que cuelgan en el mismo, quedando algo cantoso la bandera de España en pleno Imperio Romano.

En fin, seguimos. Se nos cuenta ahora como dos profetas antiguos, que yo nunca había escuchado hasta ahora, lo cual tampoco es mucho decir ya que mi conocimiento sobre los profetas de la Biblia es bastante limitado, que están predicando en la calle la palabra del Señor siendo por ello detenidos por los romanos y encarcelados. Antes de este hecho vemos como ya en la antigua Roma había gitanas en la calle dando ramitas y cosas de eso para pedirte luego el dinero. ¿En serio alguien acaba dando algo? A mí una vez hasta me echaron una curiosa maldición ¡PARA QUE SE ME CAYERAN LAS OREJAS! X_o

Estamos ahora en una catacumba de la prisión-castillo. Presenciamos entonces la escena cumbre de la película. Los romanos le pegan una paliza a los reos. Pero vaya paliza, le ponen la música del Señor de los Anillos (banda sonora que no está quemada ya) y no sólo ralentizan la escena para que parezca más épico, ¡sino que los propios actores se ralentizan ellos mismos! Como a estos mártires les va el sado, parece que aquello les ha gustado, de modo que volvemos a tener escena musical (flamenco por supuesto) con estos apalizados cantando dando gracia a Dios por haber sido pegados a causa de su Fe.

Como Jesús se da cuenta de que no es el único al que han pegado por sus creencias, el ángel le preguntará entonces qué es lo que pediría al Señor si pudiera. Éste le pide ir a ver a sus seres queridos, tras lo cual contemplamos una de las escenas más aburriiiiiidas del metraje. Se trata de ¿lo adivináis? ¡otro número musical! Y además bastante extenso, y es que parece que quisieran rellenar hasta poder pasar la hora de duración, de modo que casi hasta el final de la película contemplamos a un montón de gente vestidas de blanco cantando un tema larguísimo y que servidor contempló íntegro junto a Medusa. Salvo que seáis idiotas como nosotros pasadla adelante (crédulo de mí, que pienso que alguno verá la peli, es la fe del Señor que me inunda cual gitano logroñés).

Llegamos al fin de la película, la última escena. Nada espectacular. Llegados a este punto hubiera quedado que te genial que el demonio del inicio reapareciera y entablara épica batalla con Jesús y el ángel en un escenario apocalíptico con Trash metal flamenco de fondo. Pero no, esta gente tiene más clase que yo y menos medios de los que se precisan para mi idea, de modo que Jesús regresará a su casa, le contará a su mujer lo acontecido, lo arrepentido que está y se acabó. ¡NO SE ARREGLA NADA! Jesús sigue teniendo las mismas deudas y presumiblemente  le acabarán embargando el piso y acabará en la calle con sus churumbeles, aunque con mucha Fe, eso sí. Neorrealismo gitano. Cine con mensaje.

La obra de Satanás

En este caso nos encontramos con una producción si cabe más pobre que la anterior. También los actores gitanos de esta película son más cercanos a nosotros, se parecen más a los de aquí, hablan más parecido al acento que estamos acostumbrados. De nuevo el argumento general es similar al anterior. Así, tenemos a dos protagonistas principales que perderán su fe en el Señor debido a la influencia del diablo. Este caso es si cabe más grave que el anterior, ya que estos son nada más y nada menos que diáconos de su comunidad. Como muchos os habréis quedado igual, lo que deduzco después de ver la película es que este cargo es algo así como un delegado de clase, vamos, una mierda que no sirve para nada.

Tras unas escenas iniciales en donde se nos pasan los nombres de los actores que intervendrán en este conflicto cósmico-religioso pasaremos a unos insufribles diez minutos de misa evangélica en donde el cura, que por el acento aparenta ser sudamericano y se parece un montón al Puma, adoctrina a su comunidad. Llevamos 10 minutos y ya uno se está arrepintiendo, y os anoto que la película dura 1 hora y 42 minutos, al menos la anterior era 1 hora y 10 minutos.

Pero que no cunda el pánico. Tras esos diez minutos la cosa va cogiendo ritmo, y lo cierto es que la duración de la película se pasa “volando”. Tenemos a nuestros dos diáconos, uno de ellos que se parece a Chiru, y como no recuerdo su nombre llamaremos diácono Chiru, mientras que el otro, mi personaje preferido (y que tenga un personaje preferido en esta película no dice nada bueno sobre mí …), como tampoco recuerdo su nombre y no le encuentro parecido con nadie en particular, lo llamaremos por ejemplo diácono Witiza, destacándose por llevarse media película pedo y hablando consigo mismo mediante irrelevantes monólogos.

Tras la misa y una serie de imágenes de volcanes del National Geografic, se nos muestra una escena del ¿infierno?, en donde el mismo demonio, con una voz distorsionada que apenas se entiende pero que al menos tienen la deferencia de subtitular, alienta a sus huestes (tres encapuchados). Como es el infierno observamos una batería en uno de los márgenes, y es que ya sabemos que los mejores grupos están con el diablo. “Odio odio a ese dios tengo que conseguir que se arrodillen ante mí porque para eso soy el príncipe de este mundo” pronuncia Satanás.

Se darán entonces instrucciones a los siervos del mal: “Tu tu tencargaras de destruir casa madrimonios ancianos” dice el señor del averno en una sintaxis arcana e indescifrable para nosotros, meros mortales. Por otro lado, otro siervo se encargará de sembrar “de sanimos contiendas y divisiones” en la Iglesia. Sin embargo al tercero no le da instrucciones, hay que hacer recortes.

Tras estas espantosas escenas volvemos con el diácono Chiru. Descubrimos que se dedica a vender relojes en la calle, y que hoy apenas ha vendido uno. Llega a su casa, pregunta por la comida y su mujer le dice que hay patatas con huevo frito. El diacono Chiru coge un cabreo de los buenos, y es que claro, como se le ocurre ponerle de comer pastas con huevos fritos, coño, que después de un duro día de trabajo uno se merece algo con un poco más de sustancia, no sé, elefante a la aceituna por ejemplo. Pues eso, que tira el plato al suelo (lo cual sabremos más adelante por las quejas de su mujer que no es la primera vez que lo hace) y le pega un hostión a su señora, la cual recibe con pasmosa tranquilidad, como si tuviese el moflete ya endurecido de tanto entrenamiento.

El siguiente es el diácono Witiza, el cual se encuentra con el diácono Chiru en el bar de la esquina que le invita a beber unas copas con otros gitanos de por allí. Y claro, ellos son diáconos, de forma que tienen prohibida la bebida, lo cual les es recordado por los presentes sin que hagan mucho caso. Al final se queda el diácono Witiza sólo, que tras uno de sus primeros monólogos y divagaciones se marcha, botella de JB en la mano, tambaleándose por las esquinas hasta que llega a su casa con un peo de los de que estoy seguro todos conocéis. Se repite una situación similar a la anterior, se pelea con su mujer (sopapo de nuevo que te crió) quejándose de que está hasta los huevos del “curto” que traducido a nuestro idioma de paganos no diáconos quiere decir “culto”, hasta que al final se acuesta a dormir la mona.

Y claro, con las cosas como están, la gente, que es como es, se queja al cura, párroco o lo que sea, que no se están comportando como diáconos ni guardando las formas, siendo revelados del cargo por el susodicho. Desde entonces, a lo largo de la película aparecerán los siervos del diablo de vez en cuando, que no pueden ser vistos por los presentes, riéndose y sembrando discusiones entre los presentes.

Mientras tanto, el diácono Chiru consigue colarle un reloj falso a un tipo por la friolera de 3000 euros. Este hecho, como debemos suponer, acrecienta aún más los pecados cometidos por el diácono, lo cual se lo recordarán los que se han enterado y de su propia mujer, a lo que “Chiru” quitará importancia. Mientras, el diácono Witiza seguirá por ahí emborrachándose y hablando sólo.

A todo esto, el tipo del reloj aparece en casa del diácono Chiru a exigirle que le devuelva el dinero, habiéndose percatado de la falsedad de la mercancía. Está claro que no se lo devolverá, echándolo de la casa, ya que, como bien dice él, “qué más da, es un payo, ya se hartará y se olvidará”. Ya se masca la tragedia.

Estamos ya en el tramo final. El diácono Witiza será exorcizado finalmente en la Iglesia, mientras que estaba claro que nada bueno le esperaba al diácono Chiru. El payo volverá a aparecer, lo invitará a bajar para hablar con él y como payo rastrero y miserable que es le encajará severa puñalada a nuestro héroe que a la postre acabará con su vida. En la moralizante escena final, diácono Chiru sale de su cuerpo y se da cuenta de que está muerto, los siervos del mal se lo llevan y lo atan con “grilletes” a una pared mientras se lamenta por su falta de fe y su comportamiento en vida.

Hay acaba la cosa, aunque aún hay más. Como extras se nos regalan TRES escenas de tomas falsas. Y la pregunta es ¿pero no era la película entera una toma falsa larga?

En fin hemos terminado. Por mi parte seguiré investigando este género, que me ha gustado mucho. Me despido con la frase final de “La obra de Satanás”:

“Que dios os vendica muy muy pero que muy ricamente”

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10 Películas de Explotación Italianas que no debes perderte

Teniendo en cuenta el nombre de este Blog se hacía necesario hacer un artículo con la palabra “exploitation” en el título, y ¿cuál es la industria cinematográfica más famosa en cuento a cine de explotación? Espero que conozcas la respuesta, en ese caso pasa hasta el siguiente párrafo, si no, pierdes 10 HP al enfrentarte a lo siguiente:

Pues bien, la respuesta era, efectivamente, el cine italiano de explotación. Y es que el país de la pasta y la pizza nos trajo algunos de los productos más memorables en cuanto a copias baratas de los grandes éxitos norteamericanos desde los 60, aunque fundamentalmente desde finales de 70 y finales de los 80 con el auge del video doméstico.

Debido a que es imposible hacer una revisión exhaustiva de todas las películas de explotación italianas (y que tampoco me apetece…) he decidido recopilar 10 de las que considero más entretenidas  y con las que mejor me lo pasé viéndolas. Señalar que casi todas ellas tienen varios títulos dependiendo de donde se distribuyeron, de forma que para no extenderme sólo usaré el título con el que fueron distribuidas aquí. Let´s get busy!

Año 255 después del holocausto (1984)

Como no podía ser de otro modo, la primera de todas corresponde a Bruno Mattei, el director de “exploitations” más popular de todos y que en este caso dirige bajo su pseudónimo más conocido (Vincent Dawn), junto a su compañero de fatigas Claudio Fragasso (que en este caso no aparece acreditado).

Si tuviésemos que decir cuáles son sin duda los dos temas que dominaron este tipo de cine italiano en los 80 la respuesta sería fácil: futuros postapocalípticos y zombis. Pues bien en este caso Mattei funde los dos géneros tomando la ambientación postnuclear pero desarrollando la acción como si de una copia de “La noche de los muertos vivientes” de Romero se tratase, aunque no aparezcan zombis en ningún momento.

La cosa va sobre un grupo de camorristas del futuro con moto de lo más variado. Sabemos que son muy malos porque van ataviados como mandan los cánones; bandanas, cueros, etc. A destacar el detalle del nombre de una del grupo, que como es negra la llaman Chocolate ….… ya no hay buen humor racista como el de antes …. El caso es que llegan a un pueblo abandonado, entran en un complejo a buscar comida y agua y allí deberán hacer frente a una marabunta de ratas mientras se pelean entre ellos, fornican como pecadores que son y se lanzan improperios unos a otros mientras los colaboradores de detrás de las cámaras les tiran “ratas” encima a los actores. En un desvelador final (que uno se lo ve venir), descubriremos el futuro que le espera a la raza humana. Y hasta aquí puedo leer.

Star crash, Choque de Galaxias (1978)

Dirigida por uno de los directores que más me gustan dentro del cine de explotación italiano de los 80, Luigi Cotti (aquí acreditado como Lewis Coates). En este caso nos encontramos con una odisea espacial mezcla de “Barbarella” y “La guerra de las Galaxias” protagonizada por la jamona Caroline Munro, actriz que aparecerá en gran cantidad de films de terror y ciencia ficción de los 70 y 80 entre los que destaco “El viaje Fantástico de Simbad” (de la trilogía de Simbad de Harryhausen).

La historia trata sobre Stella Star y Akton, dos contrabandistas que tras encontrar abandonada una nave serán encarcelados para luego ser enviados por el Emperador (Christopher Plummer, que siempre se arrepentiría de este papel) a investigar sobre lo que parece ser una estación espacial con poder para destruir mundos con forma de mano, la cual se nos muestra en todo su esplendor cuando adopta su terrible forma de combate …. cierra un poquiiiito los dedos. Atemorizante ¿no les parece?. El resto de la peli es un ir y venir con los personajes enfrentándose a numerosos peligros a la vez que Stella se pasea ataviada en diversos bikinis por un universo Kitsch.

Entre tanto les dará tiempo a rescatar al hijo del emperador interpretado por nada más y nada menos que ….. POR DAVID HASSELHOFF¡!!! Pues sí, aquí está el mismísimo Michael Knight antes del “Coche Fantástico” manejando además una espada laser haciendo frente a alienígenas y robots por igual. ¿Qué no saben quién Michael Knight?. Sin problemas, yo se los presento:

Ahí queda eso, para que no se diga que aquí no pensamos en el público femenino.

 

Destroyer Brazo de Acero (1985)

Sólo por el título ya merece estar en este recopilatorio, a lo que se une el ser una de las carátulas con más modificaciones hechas para anunciar otras pelis similares. Ni el Doom tenía tantos mods. En este caso dirige Sergio Martino, otro director muy destacable dentro del cine italiano de serie B de los 70 y 80.

Os pongo en antecedentes, estamos en 1997, es decir, en el futuro, bueno, en nuestro pasado pero que era el futuro para aquel entonces. Es lo que tiene ambientar tus películas en futuros cercanos, que luego quedas fatal y hay que explicarlo todo. El caso es que como casi siempre en este tipo de ambientaciones, el futuro está hecho un asco, un poco en plan “Blade Runner” pero con el presupuesto con el que Ridley Scott se comía los bocadillos entre escena y escena, con lo que queda todo como más decadente.

Nuestro protagonista es un ciborg llamado Paco Queruak …… Repito para los despistados, el ciborg se llama PACO. ¿Pero como posible es? Lo cierto es que en la versión española lo traducen como Peter, para que quede más mejor, pero vamos, que esto se va a la mierda cuando en una escena aparece su ficha en un ordenador y lo pone bien claro en letras grandes. En fin ya sabéis como son los futuros ciberpunk, con diferentes lenguas mezcladas, que queda muy guay con las letras chinas, pero que tiene como efecto colateral que un ciborg superpoderoso se acabe llamando así, aunque podría ser peor, podría llamarse Manolo.

El caso es que el ciborg tiene el cerebro lavado para que mate al líder de una ONG o algo así del futuro llamada “No hay Futuro”, pero Paco (interpretado por Daniel Grenne, el ligue de Elvira) aún mantiene algo de humanidad, con lo que se revela y se escapa, refugiándose en un pueblucho de mala muerte en las afueras en donde la dueña de un bar de carreteras le cederá un sitio tras ayudarla con un grupo de matones, debiendo hacer frente por igual tanto a los clásicos cazurros de las afueras como al gobierno que intenta atraparlo con un John Saxon interpretando al villano de la sesión.

El desafío de Hércules (1983)

Ya he dicho antes que Luigi Cotti era uno de mis directores de exploits italianos favoritos.  Pues bien, aquí tenemos otro de sus productos. En este caso rescatando uno de los géneros con los que los italianos fueron muy conocidos desde los 60, el peplum (género que por otra parte estaba completamente desfasado para estas fechas).

Pero por encima de todo, si hay alguien que destaque en esta producción es el carismático Lou Ferrigno, el cual dará vida, como no podía ser de otro modo, a nuestro mítico héroe. Es curioso como Ferrigno comenzó en esto del culturismo por lo fan que era de Steve Reeves, el Hércules de finales de los 50, consiguiendo al final realizar el sueño e interpretar al personaje que adoraba en su niñez.

Le peli es un despropósito Kitsch de principio a fin con Hércules deambulando entre escenarios de los más variopinto sin ningún orden ni correlación entre ellos. La cosa comienza con nuestro héroe que llega a la Tierra en una serie de escenas calcadas copiadas de “Superman”, siendo encontrado y criado por una pareja de campesinos. Su padre morirá a manos de un oso, ante lo cual Hércules entrará en furia, protagonizando una de las mejores escenas de la película y de la industria del cine en general, en la cual Hércules arrojará al oso al espacio exterior creando con ello la Osa Mayor (o la menor, yo que sé). Lo cierto es que Hércules por una cosa o por otra siempre acaba peleándose con osos, no es la primera vez, ya en “La venganza de Hércules” se cargó a otro, y nuestro Chuache hizo lo propio con en su interpretación de “Hércules en Nueva York” antes de hacerse famoso.

El caso es que tras quedarse sin familia, el hijo de Zeus deberá hacer frente a las perrerías de Minos, que desde su base en la Luna (sí, en la Luna) y apoyado por los brutos mecánicos de Dédalo pretenderá acabar con nuestro protagonista. Por supuesto, para que el género masculino no se sienta amenazado, y como compensación a tanto bíceps, el director nos colocará un par de féminas para afianzar nuestra heterosexualidad, que semos mu machotes. Por cierto que la copia que yo tengo hay una escena en la que la cinta hace un extraño y la prota parece que se tira un peo y a mí me hace mucha gracia.

Los barbaros (1987)

Esta película mola hasta decir basta. Si en la anterior teníamos a Lou Ferrigno como mazacote revienta monstruos, en esta tenemos a dos monstrensos de similares características. Los gemelos bárbaros les llamaban en la realidad (Peter y David Paul) a este par de gemelos culturistas que llegaron a hacer diversas incursiones en el cine de la época. Dirige R. Deodato, que resulta rarísimo viéndolo en los créditos de este film sabiendo que también dirigió la famosísima Holocausto Canibal. Lo cierto es que no será el único, ya que el anteriormente nombrado Serio Martino, también haría sus pinitos con el mondo y el cine de caníbales en pleno auge del género con “La montaña del dios caníbal” con Úrsula Andrews, que vete a saber cómo acabó en este tinglado.

En este caso nos encontramos con un producto para todos los públicos que toma como base la ambientación de Conan tan famosa en aquellos momentos. Tenemos a dos bárbaros, uno tonto y el otro muy tonto que de pequeño los separaron de un grupo de perroflautas que viajaban en caravanas y que tendrán que enfrentarse al brujo malvado de rigor. Escenas memorables, como cuando ambos intentan “ligar” con un grupo de “concubinas”, pura estilo de gentleman inglés, e incongruencias como el hecho de que los gemelos sean separados de pequeños, pasen los años,  ¡¡¡¡PERO EL RESTO DE LOS PERSONAJES NO HA ENVEJECIDO!!!! En estos casos ya se sabe, fue un mago.

Ator el Poderoso (1982)

Dirigida por Joe D´Amato, conocido entres otros productos por la serie de películas no oficiales de Emmanuelle, así como la aceptable “Bronx lucha final” (que iniciaría una breve saga), La leyenda de Ator se haría muy popular en la época, llegándose a convertir en tetralogía, siendo la última de las partes rodadas en 1990, cuando la conanexploitation ya había llegado a su fin.

Ator, que podría pasar por el cantante de cualquier banda de AOR (parece que se va a poner a cantar The Final Countdown en cualquier momento) resulta que es el hijo de Thor (el choque que tiene que ser enterarse uno de esto así, de golpe). El brujo malvado de rigor (otra vez) se carga su poblado momentos antes de que Ator contraiga matrimonio, rapta a su novia y se la lleva para él.

La cosa no puede quedar así, claro, de modo que Ator deberá rescatarla cual beat´em up, vencer al hechicero y su culto a una araña-deidad, y todo tras pasar por diversos peligros. A destacar el momento en el que Ator se enfrenta a una bruja que toma la forma de una jamona y seduce a nuestro héroe, el caso es que la bruja tiene un punto débil, su reflejo, el cual muestra su verdadero rostro, una careta. Y claro, como a la bruja le gusta arriesgar no se le ocurre otra que plantar un espejo en su casa, con lo que con la ayuda de una compañera que nuestro héroe hizo por el camino éste descubre incrédulo la desagradable realidad. Esto es cine Almodóvar.

 

Masacre zombie (1981)

Como ya hemos dicho, el cine de zombis fue uno de los principales géneros en ser explotados hasta la saciedad por los italianos. Pese a no ser uno de los directores más conocidos, Andrea Bianchi dejó una de las pelis del género estrella más absurdas y mal rodadas que saliera de la Italia de los 80, que ya es decir.

Nos encontramos ante clásico producto en el que unas cuantas parejas de “jóvenes” se van a una casa perdida en medio de las montañas a jugar a Munckin. Resulta que cerca de allí, un “arqueólogo” con pinta de anarquista de la I Internacional se dedica a investigar y desenterrar  ÉL SOLO una tumba etrusca. Y claro, lo que suele pasar en estos casos, los muertos etruscos se enfadan y pretenden merendarse a todo el de la región. Por cierto que estos zombis destacan por lo listos que son, algo poco habitual en la época, de forma que lanzan cuchillos, cooperan entre sí, usan guadañas e incluso improvisan un ariete para derribar una puerta O_o.

Sin embargo si por algo destaca la película, y es por ello por lo que más se la conoce, es por el “niño” de una de las parejas que aparecen en el film. Digo niño porque en realidad para el papel cogieron a un tipo (Peter Bark) parecido a Galindo que da un toque malrollista al conjunto destacable, ya que éste se pasa la peli con un complejo de Edipo galopante hasta el clímax en el que la madre le da la teta y éste, convertido en zombi le arranca el pezón de un mordisco. Genial.

Shocking Dark (1990)

La caradura de Bruno Mattei tocó techo con este producto. Tiene tela la cosa. El caso es que la peli también se la conoce como Terminator 2, de hecho se distribuyó aquí con ese título un año antes del “Terminator 2” de Cameron. Y claro, uno ya se imagina de que irá la cosa ¿no?. Pues no, porque a pesar de todo la peli a quien plagia (incluso en muchos diálogos) es a “Aliens”, también Cameron. Pese a ello también encontramos escenas cogidas de “Terminator”, pero son muchas menos,  por lo que tenemos dos plagios en uno, mejor aún.

Como resumen rápido, porque el desarrollo repito que es el mismo de “Aliens”, tenemos una Venecia futurista y apocalíptica, en donde predomina una nube tóxica, de forma que como arriba huele mal la acción se traslada a unos sótanos en el subsuelo, que es más barato de rodar, en donde el grupo de fuerzas especiales MEGA, que con ese nombre se mola sí o sí, deben llevar a cabo un rescate en unos laboratorios que investigan con otras formas de vida. Demencial el final de la peli, con viaje en el tiempo incluido.

Nueva York bajo el terror de los zombies (1979)

No podía faltar una de Fullci, el G. Romero italiano. El caso es que Fulci no es considerado un director exploit como el resto, sin embargo muchas de sus películas sí que, al menos yo, las considero típicos ejemplos de exploit italiano, entre ellas esta, una de mis pelis de zombis preferidas, por cierto.

La cosa requiere información previa. Romero acababa de estrenar la secuela de “La noche de los muertos vivientes”, usease, “Dawn of the Dead” y que aquí se llamó simplemente Zombi (originales que somos). Los italianos no iban a perder esta oportunidad, de modo que, tras que Castegliari rechazara el proyecto, éste fue encargado a Fulci, el cual rodó la peli en seis semanas y fue distribuida con el nombre de “Zombi 2”, dando a entender que se trataba de la secuela de la de Romero, que por otra parte no explicaba mucho del origen del holocausto, de modo que esta vendría a explicar lo que la otra dejaba a la imaginación del espectador.

En fin, que tenemos una peli de zombis de los de toda la vida, de los lentorros, feos, deformes, pútridos, y que gustan de higadillos tiernos y que se merendarán a todo indígena que se ponga por medio. Exacto, he dicho indígenas, y es que pese al título, la acción se desarrolla casi en su totalidad en una isla caribeña, a donde irán a parar la hija de un científico y sus acompañantes para ver porque su padre no responde desde hace tiempo. El resto no hace falta que lo explique. A destacar la famosa escena de “la astilla en el ojo”, clásico inmediato que ha sido imitado en infinidad de títulos posteriores, uno de los más recientes al propio Tarantino en Planet Terror.

 

2019 tras la caída de nueva York (1983)

Y llegamos al final con una de mis preferidas de todo el catálogo. Dirige Sergio Martino (el de Destroyer)  y fue una de las que proyectamos en sesión hace un tiempo. Basada …. que coño, plagio de “1997 rescate en Nueva York” de Carpenter con algunas referencia a otros films, tenemos a nuestro héroe, Parsifal (cagada de nombre, por otro lado), el cual se dedica a hacerse el chulo en este futuro postnuclear hasta que la Federación Rebelde lo obliga a adentrarse en Nueva York y enfrentarse a los Euraks en busca de la última mujer fértil de la Tierra. Todo ello junto  a  una serie de personajes que le acompañarán en tan arriesgada misión, en la cual conocerá a otros compañeros, como el “hombre mono” interpretado por George Eastman (actor que sale en gran cantidad de pelis de esta época, como en la anteriormente mencionada Destroyer).

La peli está cargada de escenas memorables, entre las que tengo que destacar dos. Aquella en la que uno de los compañeros se queda para detener a los perseguidores mientras los otros escapan y como a nuestros desagradecidos héroes les falta sólo escupirle a la cara, saliendo por patas sin tan siquiera mirarle. Que poca clase. Al menos darle las gracias, que no se tarda tanto. Por otro lado la épica y fallida escena de melodrama en la que el actor enano se suicida. MEMORABLE. Como curiosidad, es una de las pelis favoritas de Tarantino, o al menos eso se dice.

Pues eso es todo, quedan muchas en el tintero, “La fuga del Bronx”, “2020 Rager de Texas”, “Robowar”, “Retaliator”,” Yor, el cazador que vino del futuro”, y un largo etc., pero ya sólo con estas diez me he extendido demasiado, y eso que tampoco cuento mucho de cada una.

AUTOR: tetsuo_oli

Portadas de mierder.

Me encanta coleccionar carátulas de cine. Antes, en la época de los videoclubs, una portada molona era suficiente para alquilar una película que en la mayoría de las ocasiones no ofrecía lo que se anunciaba en la caja. A veces daba más canguelo la propia imagen de la película en sí misma que lo que luego era. En mi caso, era ver portadas como las de Fright Night o House, una casa alucinante y hacerme caca encima pensando las atrocidades que podían contener.

Sin embargo luego hay otro tipo de portadas menos agraciadas. Podríamos decir que más sinceras, es decir, mierda por fuera y mierda por dentro. No te haces ilusiones. En este caso pongo unas cuantas de las que más gracia me hacen a mí. Evidentemente he dejado fuera muchas, tal vez para más adelante. Pero había que estrenar el blog con algo ligerito, así que aquí está (sin orden de preferencia) mi primera recopilación de portadas de mierder.

1.- Missile to the Moon (1958)

Dirigida por Richard E. Cunha, la cosa va de unos convictos que escapan del presidio y se meten en un cohete que se preparaba a ir a la Luna. Obligan a despegar al científico que se encontraba dentro (él lo construye y lo pilota, era lo que tenían los científicos de antes, valían para todo) junto a su hija y su novio, que casualmente también se encontraban dentro. Al final resulta que el científico ya estuvo antes en la Luna y de paso deberán enfrentarse a las mujeres araña que habitan en el satélite.

La portada es un corta-pega en toda regla, hasta la araña esta dibujada ¿con lápiz? en tonos grisáceos y las mujeres que está a punto de zamparse la araña en color. El propio director decía que rodaba sus películas en apenas seis días, no me quiero imaginar cuanto tardó en hacer este montaje.

2.- Grupo de Tiro ¿1988?

 

            No he encontrado información alguna sobre esta película en internet, salvo que el director era francés y poco más. El caso es que aunque no sepamos de qué va, la portada nos promete una sesión de testosterona de las buenas, casi podría pasar por una nueva entrega del Navy Moves. Y por si acaso lo dudábamos, la propia portada nos advierte: “más espectacular que Rambo III” (con imagen recortada de la peli en cuestión incluido). A mí me han convencido.

El caso es que si leemos el reverso la cosa se vuelve extraña: “El engranaje de la violencia, la poca fe de la justicia social son evocados en una película de amor, acción y dramatismo” …. Amor??!!!! ¿En serio? ¿Con esa portada? ¿En qué estaba pensando el que hizo el resumen? La cosa sigue y se nos revela que un grupo de “desaprensivos parisinos” han matado a una chica y que el prota tendrá que vengarse. Yo nunca me he fiado de los franceses.

3.- The Wild World of Batwoman (1966)

De nacionalidad americana y dirigida por Jerry Warren, el cual dirigió algunas películas más que con el tiempo han conseguido tanta fama como las pelis de Ed Wood. Quizá otro de su films más conocidos sea “Teenage Zombies con la misma protagonista que en este caso y que también llegaría a actuar en Mesa of Lost Woman (otra de la época cuya música no para sonar EN TODO EL METRAJE).

La cosa va de una Batwoman que recluta a otra serie de Batgirls para luchar con un científico enmascarado que pretende robar un invento nuclear. Todo ambientado dentro de la movida hippie de la época (los personajes no sólo bailan en el cartel). Como anécdota, decir que la cosa llegó a los juzgados, acusando DC al director por usar conceptos de sus personajes, con lo que el director, con el tiempo, la rebautizó como “She was a hippie vampire”…. con dos pares.

Animales Prehistóricos (1979)

Tiene miga esta carátula. El título original con el que se distribuyó en español era “La era de los dinosaurios”, película dirigida por Hideki Takayama, que más tarde dirigirá “Urotsukidoji”, pionera del género tetas y tentáculos violadores (y que a muchos nos cambió la adolescencia) con la colaboración del creador original de la historia, Shotaro Ishinomori, discípulo de Tezuka y famoso por series como Cyborg 009 o la serie Kamen Rider (Masked Rider), una de las primeras y más conocidas serie de tokusatsu. La peli a mi me encantaba de pequeño, y es que la cosa iba de un grupo de niños que son teleportados a la época de los dinosaurios. ¿Cómo no puede molar eso con 8 o 9 años? A mí me sigue molando con 32.

Existen varias portadas. Esta en particular es que es de lo peor. Supongo que la distribuidora no tendría ningún cartel oficial y le pediría al hijo de algún directivo que le hiciese un dibujo de dinosaurios. Si no, no me lo explico. Me niego a pensar que esto esté hecho por una persona adulta. Si es que parece una pelea entre dinosaurios de un barrio chungo, con el malote en primer plano, con cara de punki de los ochenta enfrentado al patosurio de delante mientras al fondo un alegre dinosaurio volador (me niego a llamarlo pterodáctilo) intenta pasar desapercibido para que no le caiga ninguna ostia encima. Aquí pega el tema de Seguridad Socialque te voy a dar”.

Para rematar lo mierder de la portada, en el reverso nos dan una información somera sobre de que va la cosa (al menos vieron la peli) y se nos dice que el título original es “El mundo de los dinosaurios”.

Primero: ese sigue sin ser el título original con el que se distribuyó. Ignoro de donde lo sacaron.

Segundo: si decís que ese es el título original ¿por qué ponen otro distinto en la portada?

Grimlock confuso …

Cujo (1983)

A ver, antes de nada decir que se trata de la portada de la película original basada en la novela de Stephen King y dirigida por Lewis Teage, si, pero la portada NIGENIARA. Lo cierto es que podría haber puesto cualquier cartel nigeriano, porque todos son horribles hasta decir basta. Si he elegido éste es porque a mí me hace bastante gracia y por ser una película bastante conocida, de hecho éste no es ni de los peores carteles nigerianos que he visto. El caso es que para todo aquel que conozca la peli original le descolocará esta imagen. Para el que no, la cosa va de un San Bernardo ….., repito, un SAN BERNARDO, al que le muerde un murciélago, le da la rabia y ya tenemos a Beethoven convertido en una máquina de triturar.

Pues bien, ahora volvamos la vista a la portada nigeriana, repito que el perro era un San Bernardo, en fin, lo que nos muestran aquí es una especie de experimento en el que toman el cuerpo de un ¿doberman? y le ponen la cabeza de un ¿Cocker Spaniel?, no sé Medusa dice que sí. El caso es que si pretendía impregnar terror la cosa no les ha salido del todo bien. Por mucho que le pongan un poco de rojo encima, a mí no me engañan, el pero del dibujo lo que quiere es que le lancen una pelota para jugar. A este ambiente de distensión contribuyen las dos figuras del fondo, con la imagen de esa señora que a mí me parece japonesa y que tanto ella como su hijo parece que se están riendo porque el perro ha hecho una gracia y ha mordido el bote de rojo de las pinturas de warhammer del niño.

Película Pakistaní ¿???

Ni idea del título de ésta, lo leí pero no me acuerdo. Lo mismo pasa aquí que con la portada nigeriana, cualquiera hubiera sido buena candidata. Hay que señalar que si por algo destacan las portadas pakistanís es por el uso exagerado de sangre en sus carteles, lo mismo que ocurre con las nigerianas, aunque el caso anterior no sea un ejemplo de ello. En este caso el tipo este tenía que ir a Londres a destruir el Parlamento como venganza de no sé qué. Luego se hizo esta foto Tuenti para molar.

El rayo desintegrador, Las aventuras de Quique y Arturo el Robot (1966)

Y para el final mi preferida, de nacionalidad española además, para que veáis que no sólo se hace mierda fuera. En este caso tenemos a Quique, que tras encontrar a un viejo sabio al que un grupo de gansters liderados por José Luis Coll le han robado el “rayo destructor” (es lo que tienen los gansters, que no te puedes fiar de ellos), deberá recuperar tamaña arma de destrucción masiva acompaña de Arturo, el robot que le ha prestado el sabio (Quique llama al sabio por el nombre de “Loco”, maleducado es un rato el niño …).

Lo cierto es que el dibujo en sí no es malo. El robot está bien dibujado (sólo es que es muy feo), y el retrato del niño también. El problema es la composición tan desafortunada. La cara de perverso del robot a espaldas del niño, la cara de Quique, entre asustado y sorprendido como diciendo “¿pero que coñ…? Que no sea lo que estoy pensando …” mientras intenta palpar con su brazo derecho que es lo que le acusa ….

Como diría Bender: “cámara 1, cámara 2, cámara 3….”

AUTOR: tetsuo_oli.